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WiFi 8 pone la fiabilidad en el centro de la nueva generación inalámbrica

WiFi8

Durante años, cada nueva generación de WiFi ha estado asociada principalmente con una promesa: más velocidad. Con WiFi 8, identificado como 802.11bn, el enfoque cambia. La prioridad ahora es conseguir conexiones más fiables, mayor cobertura y un desempeño más consistente incluso cuando existen interferencias, numerosos dispositivos conectados o usuarios que se encuentran lejos del punto de acceso.

Esto responde a una realidad cada vez más común. Las redes actuales ya no conectan solamente teléfonos y computadoras. Consolas, cámaras, dispositivos inteligentes, equipos portátiles y diferentes aplicaciones compiten simultáneamente por la conectividad disponible.

En este escenario, tener una conexión rápida ya no es suficiente. También es necesario que mantenga su desempeño cuando la red está bajo presión.

Más estabilidad en condiciones reales

Una videollamada puede verse afectada por una pequeña variación en la latencia. Un videojuego en la nube puede responder tarde durante algunos segundos. Una transmisión en directo puede presentar almacenamiento en búfer aunque la conexión tenga suficiente capacidad.

WiFi 8 está pensado para reducir este tipo de variaciones y ofrecer un rendimiento más uniforme. Las pruebas de laboratorio realizadas por TP-Link muestran mejoras de hasta 30% en rendimiento con la misma intensidad de señal, así como hasta 24% en el manejo de interferencias frente a WiFi 7.

Más allá de alcanzar mayores cifras máximas, el objetivo es que la red pueda mantener una experiencia estable cuando las condiciones no son ideales.

Mejor cobertura en los extremos de la red

Otro de los retos habituales aparece cuando los dispositivos se encuentran lejos del router o punto de acceso. Habitaciones alejadas, pisos superiores, garages, patios, paredes gruesas y otros obstáculos pueden debilitar la señal. En estos casos, aumentar la velocidad cerca del punto de acceso no necesariamente mejora la experiencia en las zonas más complicadas.

WiFi 8 incorpora tecnologías diseñadas para reforzar precisamente estos escenarios.

ELR, o Alcance Largo Mejorado, busca mantener la conexión a mayores distancias mediante una estructura de paquetes y una codificación más robustas. Por su parte, DRU, o Unidades de Recursos de Tonos Distribuidos, ayuda a que dispositivos lejanos o de baja potencia puedan ser detectados con mayor claridad por el router.

Esto puede ser especialmente útil para mantener conexiones más fiables con cámaras, dispositivos inteligentes o equipos ubicados en zonas periféricas de la red.

Menos congestión cuando aumentan los dispositivos

La cantidad de equipos conectados también influye directamente en la experiencia inalámbrica. En las redes actuales, un dispositivo que requiere relativamente poco ancho de banda puede utilizar recursos que podrían aprovechar otros equipos. Cuando esto ocurre repetidamente, aparecen congestión y ralentizaciones.

WiFi 8 incorpora mecanismos para administrar esos recursos con mayor precisión.

Una de estas mejoras es DSO, u Operación Dinámica de Subbandas, que permite asignar los canales de acuerdo con las necesidades reales de cada dispositivo.

También está NPCA, o Acceso a Canales No Primarios, que permite aprovechar canales alternativos cuando el principal se encuentra ocupado.

Para el usuario, lo importante no son necesariamente las siglas, sino el resultado: utilizar mejor el espacio inalámbrico disponible para reducir congestión y mantener un desempeño más consistente cuando existen muchas conexiones simultáneas.

Estas tecnologías forman parte de un conjunto más amplio de mejoras que WiFi 8 incorpora para optimizar la forma en que los dispositivos y puntos de acceso utilizan la red.

Una experiencia más fluida al desplazarse, roaming continuo 

Las redes mesh también reciben mejoras, cuando una persona se mueve dentro de una casa o instalación, su teléfono, computadora u otro dispositivo puede necesitar cambiar de un punto de acceso a otro. En ese proceso pueden aparecer pequeñas interrupciones que afectan videollamadas, transmisiones o aplicaciones en tiempo real.

WiFi 8 busca hacer esta transición más fluida, durante el cambio, el punto de acceso anterior puede mantener temporalmente la conexión hasta que el nuevo confirme correctamente la transferencia. Esto ayuda a reducir las microinterrupciones que pueden aparecer durante el desplazamiento.

Las pruebas realizadas por TP-Link también muestran mejoras de hasta 15% en rendimiento de malla entre dos puntos de acceso bajo interferencia, en comparación con WiFi 7.

WiFi 8 frente a WiFi 7

La principal diferencia entre ambas generaciones no debe entenderse únicamente en términos de velocidad máxima.

WiFi 8 pone mayor atención en mantener conexiones estables cuando existen interferencias, dispositivos alejados, múltiples equipos conectados o desplazamientos entre diferentes puntos de acceso.

Esto se traduce en mayor uniformidad en la red, mejor cobertura en los extremos, una administración más eficiente de los canales y menor posibilidad de interrupciones durante aplicaciones sensibles a la latencia.

Las cifras obtenidas por TP-Link corresponden a pruebas de laboratorio y pueden variar dependiendo de las especificaciones del router, los dispositivos cliente y las condiciones particulares de cada entorno.

Aun así, muestran claramente hacia dónde se dirige esta nueva generación.

WiFi 8 no busca solamente ofrecer una conexión más rápida. Busca que esa conexión mantenga su desempeño cuando la red está congestionada, existe interferencia o el dispositivo se encuentra en condiciones menos favorables.

En otras palabras, la evolución está pasando de perseguir únicamente velocidades máximas a conseguir algo igual de importante, un WiFi que simplemente funcione de manera consistente.